¿Qué color es este?

La pregunta que da título a esta entrada parece fácil de constestar si estás delante de la muestra que hay que identificar ¿verdad? Pues nada de eso, no lo es, esa pregunta puede derivar en la discusión más enfrentada que te puedes imaginar. Ya se que os habréis sorprendido con esta afirmación, pero a ver si puedo explicar mis razones.

Todos conoceis este color:

 

 

 

Y seguro que diréis que es ROJO, y este otro:

 

 

 

Amarillo, ¿no es así?

Vale, pues en esta respuesta tan simple y que, estoy seguro, hemos coincidido todos, no lo es tanto cuando colocamos la siguiente muestra:

 

 

 

Y, ahora, hago la misma pregunta, ¿QUÉ COLOR ES?

¡Ya tenemos el conflicto creado! Algunos van a decir que es ROJO y otros van a decir que se trata del color MARRÓN, y además cada uno sacaría su teoría para convencer al otro de que tiene razón.

Es curioso lo que nos engaña el ojo humano, pero es así, necesitamos tener una referencia para poder decidir, y vamos a verlo.

Si ponemos la primera muestra, el ROJO -con el que hemos coincidido todos- al lado de otra muestra algo diferente,

 

 

 

seguro que coincidimos en que es MARRÓN.

Pero como a mi me gusta liaros, colocaremos el MARRÓN de ahora con otra muestra diferente al lado, ¿que pasará?

 

 

 

Ostras ahora si que la hemos liado, ahora resulta que se convierte en ROJO, el MARRÓN es la nueva muestra que hemos colocado.

Esta misma prueba la podríamos hacer con el AMARILLO y el VERDE, y con infinidad de combinaciónes de colores. Todo eso sin entrar en detalles de la iluminación que haya en ese momento, si es luz natural o artificial y de qué tipo. No se ve igual un color con luz de tubo fluorescente que con luz de bombilla o luz solar, todo influye.

Lo que quiero decir con todo esto, es que cada persona tiene una percepción del color, y no pasa absolutamente nada, el problema viene cuando le queremos dar un nombre a las cosas y nos vamos al pintor y le decimos que nos pinte la casa de color azul. El pintor va al almacén de pinturas, elige la pintura y empieza a pintar, y al cabo de un rato llegamos nosotros cuando ya tiene la habitación casi por acabar y nos ponemos las manos a la cabeza “ESO NO ES AZUL, ESO ES VERDE” o “VIOLETA” “ESE NO ES EL AZUL QUE YO QUERÍA” y si encima le dices “YO QUERÍA UN AZUL ELÉCTRICO”, pues nada a ver que color es ese. Menos mal que hoy en día tanto pintores, como impresores, diseñadores y demás profesionales que tienen que ver con el color, no se la juegan eligiendo ellos el color y te enseñan la carta de colores, que es el invento más colorido que existe y evita grandes discusiones.

Sin más decirles que “Vivan en color y disfruten de su gran variedad”.



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