Toni Ortolá – Aecntos, cmoas y correccoines varias

Es muy usual bailar letras cuando escribimos un texto para un trabajo de diseño. En ocasiones, nos podemos encontrar errores tipográficos, de toda clase, la mayoría de las veces provocados por la velocidad y el estrés en que vivimos y otras porque las letras de los teclados cambian sin previo aviso ¡son tan juguetonas!

El trabajo del diseñador no consiste sólo en hacer que un folleto o catálogo quede bonito y consiga transmitir el mensaje, sino que, además, tiene que estar bien escrito, sin faltas de ortografía, con todas las tildes en su sitio y sin errores en la construcción del texto.

La importancia de revisar los trabajos antes de mandar a imprentaPor eso, cuando mandamos un trabajo a imprenta, siempre tenemos la sensación extraña de que algo nos estamos dejando, revisamos y revisamos buscando ese error que se esconde, que, por mucho que lo mires, no lo ves, hasta que se lo das a leer a la persona que tienes al lado y, en 10 segundos, ya lo ha visto. Parece que ese error estaba ahí y yo no lo he visto, pero estoy seguro que las letras se han cambiado justo antes de que lo leyera el compañero.

Si, es algo que he comentado con muchos compañeros del oficio, ese miedo lo tenemos todos los diseñadores a la hora de mandar a imprenta, el que algo se nos haya pasado, porque después, una vez impreso, ya no tiene solución. Así que ha fijarse bien en lo que escribimos.


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